Hace ya cuatro años, amparados en una fortísima campaña de desprestigio y aprovechando las revueltas y manifestaciones que por aquel entonces organizaban algunas asociaciones que ahora no se dejan ver por ningún lado, Vicente Irisarri y Yolanda Díaz alcanzaron el gobierno de Ferrol.
Poco duró esa relación de amor odio en la que la hipocresía fue una constante. Muestra de ello fue que Irisarri no ocultó su ánimo lucrativo y nada más alcanzar el poder, decidió “autosubirse” el sueldo con el apoyo de Yolanda Díaz, cuyo cinismo alcanzó cotas máximas tras apoyar esta iniciativa y criticar a su colega de gobierno en la rueda de prensa posterior al pleno.
Tras 16 meses de gobierno en coalición, el PSOE anuncia la rotura del pacto con IU y desde entonces malgobierna en solitario una ciudad en la que la inseguridad, el despilfarro y la política de pasividad han sido lo más característico de su gestión.
Muchos han sido los errores de un gobierno que apenas ha tenido aciertos durante la última legislatura, pero que además ha fracasado estrepitosamente en mantener el estado de bienestar en la ciudad y deja una herencia más que desastrosa a sus sucesores.
Obras desmesuradas y sin control, reducción de la limpieza, aumento de la criminalidad y altercados, soluciones que empeoran el problema, pésima gestión económica, conflictos laborales o el nulo mantenimiento de las calzadas y los servicios básicos son solo algunas de las joyas que los ferrolanos han tenido que soportar durante los últimos cuatro años.
Ahora la ciudad tiene la oportunidad de castigar a Irisarri y no permitir que él y sus secuaces sigan hundiendo la ciudad durante más tiempo. Cuatro años más con el PSOE, pueden hacerle mucho daño a la ciudad, puesto que esta amigocracia de sindicalistas y gente sin suficiente formación y preparación, lo único que hace es quemar dinero y mostrar indiferencia y desinterés por cualquier asunto, sea cual sea su importancia.
Todo apunta a que el PP, que ha trabajado muy duramente a lo largo de toda la legislatura y ha hecho una brillante campaña, va a obtener unos resultados históricos. José Manuel Rey ha sabido formar un excelente equipo y ha hecho de las nuevas tecnologías su mejor herramienta. Además, los populares están preparados y conocen muy bien los problemas de la ciudad, algo fundamental para iniciar nuevos proyectos y aportar soluciones.
Ferrol se merece algo más que la política de pasividad y de anarquía de Vicente Irisarri, y los ciudadanos tenemos por fin un equipo de gente capaz de cambiar nuestro destino. El próximo 22 de mayo, hay que apelar al voto inteligente. El PP ha hecho un buen trabajo y tiene un proyecto sólido para afrontar el futuro de la ciudad. Irisarri no merece seguir gobernando.