
Grafiti pintado por un grupo independentista radical en el recién estrenado túnel de la Calle Nueva, exigiendo la imposición por la fuerza del gallego
La denuncia que haremos hoy pública hace alusión a los gravísimos delitos llevados a cabo en los últimos meses por parte de grupos independentistas, la mayoría pertenecientes a facciones clandestinas que son de sobras conocidas por las autoridades, pero que están amparadas detrás de grupos nacionalistas.
Merece especial mención la agresión que sufrió hace unos meses un miembro de la red Derecho a Vivir, que se encontraba recogiendo firmas junto a más voluntarios en una campaña contra la ley del aborto recientemente presentada por el gobierno.
En ningún caso vamos a debatir la ideología planteada por esta plataforma, ya que no nos concierne. Sin embargo, lo que es intolerable es que se coaccione y se agreda a la gente que se manifiesta o defiende una serie de ideas pacíficamente. Y lo más indignante de todo esto es que la agresión ocurrió a plena luz del día y a escasos metros de una comisaría.
Igualmente, esta gente se dedica a llenar la ciudad de grafitis en fachadas y todo tipo de monumentos, paredes, edificios públicos y administrativos, etc. Los mismos grafitis que tan penados están en la ley que propuso el actual equipo de gobierno, pero que de momento no parece preocupar a estos vándalos.
Los individuos pertenecientes a estos grupos de un marcado carácter independentista, son conocidos por asistir a manifestaciones y concentraciones de dudosa legalidad y consumir estupefacientes y drogas en la vía pública.
Estas bandas están formadas por un reducido grupo de personas que, aun conociendo la legislación vigente, pretenden imponer sus ideales a través de la fuerza y perpetúan todo tipo de actos vandálicos y actuaciones terroristas cuya única finalidad es sembrar el caos entre la población. Un grupo de personas que es sobradamente conocido por la policía, que prefiere omitir el tema.
Esta gente carece de cualquier tipo de formación cívica o social, y sus únicos propósitos son la violencia y la ridícula imposición de su política nacionalista. En el caso de Ferrol, no es difícil identificarlos, por lo que se deberían tomar medidas urgentemente.
Noticias relacionadas:







