
El PSOE de Ferrol derrochará millones de euros que deberían ir destinados a otros fines como generar empleo o mejorar zonas con futuro
Ya es oficial. El gobierno liderado por Vicente Irisarri despilfarrará una gran parte de los fondos locales del famoso Plan E “contra la crisis” para maquillar toda la zona de Recimil y ocultar la realidad del barrio.
La mayor parte de la población conoce cuál es la situación real del barrio, que este gobierno pretende negar y ocultar a toda costa, posiblemente debido a la imperiosa necesidad de subir en las encuestas electorales y a otros intereses especulativos de miembros y personas afines a esta comitiva.
El propio Alcalde de la ciudad junto al Concejal de Obras, Gerardo López, anunciaron a bombo y platillo un proyecto cuyas intenciones distan enormemente de solucionar el grave problema de esta urbanización prácticamente chabolista.
El lamentable estado de las edificaciones salta a la vista. Los propios residentes salieron hace poco en la televisión manifestando que estaban residiendo en edificaciones no aptas para vivir y que además suponían un importante riesgo para la integridad física.
También conoce el equipo de gobierno del PSOE los informes técnicos que desaconsejan a toda costa rehabilitar la zona debido al importante desembolso que supondrá y a la imposibilidad de hacer mejoras en los inmuebles para que queden adecuadamente reparados.
En declaraciones a la prensa, el regidor local anunció que en los próximos meses responderán a las preguntas que se está haciendo la ciudadanía como cuál será el coste real, quién está residiendo en la zona, cuáles son los derechos de los inquilinos, etc.
Preguntas que ya están contestadas, pero que, como viene siendo habitual, responderán ellos de nuevo bajo un vasto alarde de demagogia, incluyendo informes manipulados y mentiras si es necesario.
Todo Ferrol sabe cuál es el estado de esta zona y que la rehabilitación no es una solución. Hay que crear un barrio nuevo y este gobierno lo sabe de sobras. Sin embargo, está anteponiendo los intereses partidistas a los de los ciudadanos. Y lo peor de todo es el gasto que se está produciendo en los últimos meses, realizando obras innecesarias y con el único propósito de hacer autobombo y salir continuamente en fotografías.
Otro tema pendiente es el importantísimo riesgo que supone transitar por esa zona fuertemente marcada por el vandalismo, el tráfico de drogas y las actividades irregulares. Es decir, el actual equipo de gobierno está subvencionando una zona sin futuro y en la que se cometen actividades ilegales, por lo que indirectamente está apoyando la violencia y la inseguridad ciudadana. Irisarri no habla de la ampliación de efectivos y controles policiales en la zona así como de posibles redadas sencillamente porque no va a hacer nada al respecto.
Del mismo modo, estas edificaciones no cumplen la normativa municipal. Hay macetas y cuerdas de tender hacia la calle en todas las edificaciones. Por lo tanto, se está produciendo una discriminación hacia los otros barrios de la ciudad donde el Concello es muy estricto y prohíbe reiteradamente ese tipo de actitudes. Da la sensación que hay ciudadanos de primera y de segunda según donde residan. Lamentable lo que está ocurriendo en esta ciudad…