Como dice el refrán, más vale tarde que nunca. Parecía que lo de los Presupuestos Participativos iba en serio. Y así fue. Y lo mismo con la campaña de inspección de locales. Dijeron que iban a realizar controles y este fin de semana cumplieron su promesa y demostraron firmeza y capacidad de gestión con los seis expedientes abiertos.
El problema del ruido trae a muchos de cabeza y es que hasta este mes, en Ferrol jamás se llevó a cabo una política de ruidos estricta, seria y beneficiosa para la población.
Son muchos los ciudadanos que sufren los abusos por parte de este tipo de locales que deberían ser relegados por ley autonómica a las afueras de las ciudades. Demasiada gente tiene que convivir con volúmenes excesivos, peleas, tráfico de drogas, horarios desproporcionados, mala insonorización, puertas abiertas, etc.
En Ferrol se conocieron muchos casos de gente que denunció y denunció sin cesar obteniendo éxito, pero a largo plazo y con una justicia muy costosa.
Sin embargo, esta campaña devuelve la confianza a la ciudadanía y de continuar así, intención que manifestó la Concejala Sandra Ríos, será todo un éxito y muchos ferrolanos y ferrolanas empezarán a valorar positivamente al gobierno, por no hablar de la reacción de aquellos que sufrían los trastornos derivados del abuso de estos locales.
En este caso el apoyo es incondicional para el Concello y los Concejales. Han sabido dar la cara cuando era necesario y no han cedido ante el chantaje de unos cuantos hosteleros sin escrúpulos, que solo buscan maximizar el beneficio. Al fin y al cabo, son ellos los que mandan y no hay ningún tipo de duda de que este tipo de actuaciones van a ayudar, y mucho, a propulsar el grado de confianza en el Concello. Y más si se empiezan a llevar a cabo coincidiendo con las fiestas navideñas.
Si las cosas siguen así, el gobierno de Irisarri enseguida subirá en popularidad. Todo apunta a que van a seguir en esta línea. Detalles como estos son los que forjan una buena organización y desde luego ilusión y ánimo en este gobierno aparentemente no faltan.
Actualización 3 de junio de 2010:
Como de costumbre, todo fue una farsa. Y esta vez incluso nosotros hemos sido engañados por las palabrerías y falsas promesas de los políticos marioneta del Concello.
El gobierno de Irisarri no solo no ha subido en popularidad, sino que se está convirtiendo en el gobierno peor valorado y el menos respetado de toda la democracia. Incluso peor que Xaime Bello. En los Presupuestos Participativos vota poquísima gente y la mayoría es gente muy vinculada al Partido Socialista. En cuanto al control de locales, duraron 15 días porque a día de hoy las discotecas siguen haciendo lo que les da la gana.
Por último, destacar que esa ilusión rancia y desmesurada que parecen tener algunos miembros del gobierno municipal, principalmente el alcalde, no es más que el fiel reflejo de su exceso de confianza y de su fantasiosa e ingenua visión de la realidad.